sábado, 31 de diciembre de 2011
Balance.
sábado, 24 de diciembre de 2011
Feliz Navidad y Prospero año nuevo.
miércoles, 21 de diciembre de 2011
La vida secreta de las pequeñas cosas.
Y mirar hacia adelante y ver que aún te queda un camino grandioso. Es lo que a mi, personalmente me anima a seguir hacia adelante. Si, se que hay momentos en los que todo pinta mal, pero aún así, eso acaba disipándose como un dolor de cabeza atacado por una aspirina. A veces tarda más, pero otras casi es instantáneo. Por eso, conviene seguir poco a poco hacia adelante, porque al final te gustará lo que has andado.
miércoles, 14 de diciembre de 2011
domingo, 11 de diciembre de 2011
La dinámica de vivir
La dinámica de vivir, biológicamente hablando es fácil, naces, respiras, comes y bebe pero la dinámica de vivir humanamente es lo más difícil que puedes llegar a aprender.
Lo más curioso del ser humano es, que tiene ojos y no ve nada, tiene oídos y no escucha, tiene boca y no dice nada... Pero siempre hasta cierto punto, otras veces habla demasiado o escucha lo que quiere o mira más de la cuenta. No encontramos el equilibrio perfecto.
Pero eso es lo que hace divertida la vida, el ir aprendiendo con lo que vives y te sucede. Por eso mismo, empieza a caminar y si te caes, levántate, porque lo peor que podrías hacer, es dejar de luchar.
domingo, 27 de noviembre de 2011
Buenos días Incertidumbre.
¿Sabéis? Si hay algo que resulta curioso de la vida, es que cuando se fijan unos objetivos, generalmente, se sabe dónde se empieza, pero nunca realmente se sabe dónde vas a acabar.
Algo parecido ocurre cuando comienzas un viaje. Sabes que quieres llegar a un sitio y sabes desde donde partes, pero nunca sabes dónde vas a acabar.
He comenzado un viaje de una manera un tanto especial. Lo primero porque las condiciones climáticas no estan a mi favor y retrasaron el tren que tenía que llevarme a casa. Lo segundo, porque muchas veces te tocan compañeros de viaje peculiares. Lo tercero, porque a veces surgen planes que te cambian por completo el trayecto.
Aun así, sé que cuando miro atrás y miro todo lo recorrido, puedo sacar pecho y decir, que ese camino fue duro y que lo superé, que estoy preparado para cualquier cosa, y que por mucho que llueva, nieve o truene todos los días son buenos.
Buenos días.